Nueva generación, nuevo sonido: los artistas colombianos que marcaron el 2025 y ya dominan el 2026
La música colombiana vivió en 2025 uno de sus años más determinantes. Más allá de premios o tendencias pasajeras, una nueva camada de artistas logró lo más difícil en la industria: pasar del ruido digital a la consolidación real, llenando escenarios, dominando plataformas de streaming y ampliando su público a nivel regional.
Una consulta realizada a 100 personas vinculadas al periodismo, la industria musical y el público general permitió identificar a los nombres que no solo crecieron, sino que redefinieron el panorama sonoro del país. El resultado deja claro que Colombia atraviesa un relevo generacional con identidad propia, fusiones arriesgadas y una conexión directa con nuevas audiencias.
Beéle: el fenómeno que rompió todos los pronósticos
El 2025 confirmó lo que muchos intuían: Beéle dejó de ser promesa para convertirse en el artista colombiano del año. Su propuesta afrobeat alcanzó una madurez inédita con Borondo, álbum que lideró listas nacionales y se posicionó en rankings globales.
Ocho fechas agotadas en el Movistar Arena en un solo mes, cifras récord en Spotify y colaboraciones internacionales marcaron un punto de quiebre en su carrera. Canciones como La Plena no solo dominaron reproducciones, sino que se instalaron como banda sonora del año en Colombia.
Juliana: identidad pop con sello colombiano
Juliana protagonizó uno de los crecimientos más sólidos del año. Su proyecto La Pista redefinió el pop nacional con una narrativa fresca, profundamente colombiana y transversal a varias generaciones.
El éxito de su gira, su Movistar Arena con boletería agotada y su presencia en grandes escenarios junto a artistas de talla internacional la consolidaron como una de las voces femeninas más relevantes del país. Su propuesta combina música, estética y mensaje con una coherencia que conecta más allá de las cifras.
Nanpa Básico: el reconocimiento que llegó tras una década
El 2025 fue el año en que Nanpa Básico rompió definitivamente la barrera del nicho. Tras más de diez años de trayectoria, su música encontró un público masivo sin perder la esencia lírica que lo caracteriza.
Dos conciertos agotados en el Movistar Arena y un crecimiento sostenido en plataformas digitales confirmaron que su propuesta emocional y honesta encontró el momento justo para expandirse. Su historia es la prueba de que la constancia sigue siendo una vía legítima al éxito.
Hamilton: del crecimiento digital a la consolidación escénica
Hamilton dio el salto definitivo en 2025. Su álbum Afrorockstar marcó un antes y un después, impulsado por colaboraciones estratégicas y una identidad sonora clara dentro del afrobeat y el urbano.
Con millones de oyentes mensuales, canciones virales y su primer concierto sold out en Bogotá, el artista cartagenero se instaló en el radar principal de la industria nacional. Su crecimiento no fue accidental: fue sostenido, medible y contundente.
Aria Vega: el Caribe femenino que conquistó las plataformas
Desde Barranquilla, Aria Vega se convirtió en una de las grandes sorpresas del año. Su música, cargada de identidad costeña y narrativa cultural, encontró eco dentro y fuera del país.
Con crecimientos de tres cifras en reproducciones, presencia en programas internacionales de Spotify y premios que validan su propuesta, Aria representa una nueva forma de exportar cultura desde el Caribe colombiano sin perder autenticidad.
Kris R: cifras globales y conexión generacional
Kris R cerró 2025 como uno de los artistas urbanos con mayor crecimiento global. Más de 880 millones de reproducciones y presencia constante en rankings internacionales reflejan una conexión directa con el público joven.
Su estilo, que mezcla ironía, cotidianidad y emoción, logró posicionarlo entre los artistas más escuchados del país y con mayor proyección internacional, especialmente en mercados como México y España.
Un relevo que ya es realidad
Los resultados de la consulta posicionaron a Beéle, Juliana, Nanpa Básico, Hamilton, Aria Vega y Kris R como los artistas más influyentes del año, superando la categoría de “nuevos talentos” y entrando en una etapa de consolidación.
Más que una encuesta, el comportamiento del público, las cifras de streaming y la respuesta en escenarios confirman que la música colombiana vive un cambio estructural. El 2025 no solo cerró con nuevos referentes, sino que abrió el camino a una industria más diversa, descentralizada y conectada con su tiempo.
