Mary Rosado: una Señora Periodista

Mary Rosado: una Señora Periodista

Por: Ramón Elías Duarte Quintero

Hay noticias que uno nunca quisiera cubrir, no por falta de relevancia, sino porque marcan el cierre de una era. Ver el homenaje al aire en Noticias RCN para Mary Rosado no fue solo un segmento informativo; fue un viaje de 26 años por la historia de Valledupar y su área de influencia, narrado por una de las voces más íntegras que ha parido el periodismo regional.

Acepto que las lágrimas brotaron. Y es que Mary no es solo una corresponsal; es un referente de esos que hoy escasean. Durante más de dos décadas, fue nuestros ojos en la tragedia y nuestra voz en las alegrías y celebraciones. La vimos sortear los tiempos donde reportar era una odisea de cables y limitaciones tecnológicas, para luego verla abrazar la cuarta revolución industrial con la naturalidad de quien entiende que, aunque la herramienta cambie, el rigor es innegociable.

Su trayectoria en RCN es un manual de periodismo vivo. En ella encontramos la serenidad necesaria para informar en momentos críticos y la capacidad de resiliencia para levantarse después de cada jornada extenuante y asimilar procesos de duelo. Pero más allá de su impecable formación y profesionalismo, lo que realmente nos marca a quienes tuvimos el honor de llamarla colega es su calidad humana.

¿Cómo olvidar ese saludo cargado de afecto? Ese «Hola, maluquito» que desarmaba cualquier tensión y nos recordaba que, antes que periodistas, somos personas. Mary nos enseñó que se puede ser una profesional a carta cabal sin perder la ternura, y que la lealtad es la moneda más valiosa en este oficio.

Hoy, Valledupar y el gremio, le da las gracias a la periodista, pero, sobre todo, a la mujer que se convirtió en ejemplo para las futuras generaciones. Mary, te vas con la satisfacción del deber más que cumplido. Te vas pensionada, pero nunca retirada del afecto de tu gente. Mary Rosado: El adiós de una maestra, el legado de una institución.

Ahora te toca a ti disfrutar del descanso, de la calma y de la vida fuera del «corre-corre» de la noticia de última hora. Gracias por recordarnos cómo se hace periodismo de verdad. Por todo esto, eres ¡UNA SEÑORA PERIODISTA!

¡Te queremos mucho, mi Mary! A disfrutar de esta nueva etapa, porque te la ganaste a pulso.

¡GRACIAS, MARY!