Mundial 2026 arrancó entre la fiesta de Shakira y las protestas que sacudieron las calles de México
La Copa Mundial de la FIFA 2026 comenzó oficialmente este jueves en Ciudad de México con un espectáculo encabezado por Shakira y una multitud que llenó el Estadio Azteca para presenciar el partido inaugural entre México y Sudáfrica. Sin embargo, mientras la fiesta se apoderaba de las tribunas, en las calles se desarrollaban protestas y movilizaciones que marcaron la antesala del evento deportivo más importante del planeta.
La cantante colombiana fue la gran protagonista de la ceremonia inaugural, que reunió música, baile y una puesta en escena inspirada en la cultura mexicana. Miles de aficionados celebraron la apertura de un Mundial histórico, el primero con 48 selecciones y organizado por tres países: México, Estados Unidos y Canadá.
Desde tempranas horas, decenas de miles de hinchas comenzaron a llegar al Estadio Azteca, custodiado por un amplio dispositivo de seguridad integrado por policías, militares y unidades especiales desplegadas en distintos puntos de la capital mexicana.
Pero fuera del escenario deportivo el ambiente fue diferente. Diversos colectivos sociales, familiares de personas desaparecidas y grupos de maestros en huelga realizaron manifestaciones en varios sectores del sur de Ciudad de México para expresar sus inconformidades y llamar la atención de la opinión pública internacional.
Las protestas obligaron a reforzar los controles de seguridad y generaron complicaciones en algunas zonas cercanas a los puntos de concentración de aficionados. Incluso en el Fan Fest instalado en la Plaza del Zócalo se registraron aglomeraciones, empujones y dificultades de acceso para los asistentes.
Uno de los sectores que protagonizó las movilizaciones fue el gremio docente, que desde hace varios días mantiene protestas por reivindicaciones salariales y laborales. Algunos manifestantes cuestionaron que la atención nacional e internacional estuviera centrada en el Mundial mientras persisten problemáticas sociales sin resolver.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, finalmente no asistió al partido inaugural. Aunque inicialmente se esperaba su presencia en el Estadio Azteca, la mandataria optó por seguir el comienzo del torneo desde un escenario deportivo de la capital y compartió mensajes de apoyo a la selección mexicana a través de redes sociales.
Además de las manifestaciones, la jornada estuvo rodeada por otras controversias relacionadas con restricciones migratorias y dificultades para la expedición de visas a aficionados de algunas selecciones participantes.
Pese a ello, el balón comenzó a rodar y el fútbol tomó el protagonismo. Con la ceremonia inaugural y el primer partido del torneo quedó oficialmente en marcha el Mundial 2026, una competición que durante las próximas semanas concentrará la atención de millones de aficionados en todo el mundo.
