La Casona de La Cacica vuelve a abrir sus puertas para contar la historia que marcó al vallenato
La casa donde Consuelo Araújo Noguera compartió buena parte de su vida familiar y donde se cruzaron algunas de las figuras fundamentales del vallenato volvió a recibir visitantes. La Casona, Museo de la Cacica abrió sus puertas en Valledupar con una jornada que reunió a artistas, historiadores, periodistas, gestores culturales, dirigentes y habitantes de la ciudad, dando inicio a la programación por los 25 años de la partida de una de las mujeres más influyentes en la historia cultural de la región.
El lugar fue escenario de una noche cargada de memoria, con la develación de un retrato de Consuelo Araújo, además de teatro, música, cantos y otras expresiones artísticas que recrearon distintos momentos de su vida. La intención es que la vivienda no sea solamente un espacio para recordar a La Cacica, sino también un lugar para acercar a las nuevas generaciones a la historia que se tejió alrededor del vallenato.
Rodolfo Molina Araujo, uno de sus hijos y presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, recordó lo que significó crecer entre esas paredes junto a sus hermanos y sus padres, Hernando Molina Céspedes y Consuelo Araújo Noguera. Para él, mantener abierta la casa significa conservar un punto de encuentro que permanece ligado a la memoria de su familia y a la historia cultural de Valledupar.
Y precisamente esos encuentros fueron destacados por el exgobernador del Cesar, Hernando Molina Araujo, quien recordó que por la casa pasaron nombres como Leandro Díaz, Toño Salas, Emiliano Zuleta, Alejo Durán, Náfer Durán, Rafael Escalona y Luis Enrique Martínez. Allí, según relató, se hicieron parrandas, se cantó, se conversó y se gestaron encuentros que terminarían teniendo relación con el nacimiento y consolidación del Festival de la Leyenda Vallenata.
La iniciativa llevaba más de dos años en construcción y para Yarime Lobo, gestora cultural vinculada al proyecto, uno de los principales propósitos es que esa historia pueda ser conocida por quienes no tuvieron la oportunidad de vivirla. La Casona cuenta ahora con fotografías, obras de artistas locales, una puesta en escena teatral y un proceso de curaduría que busca conservar el valor histórico y patrimonial del inmueble.
La respuesta durante la apertura sorprendió a los organizadores. La asistencia superó las expectativas y convirtió la primera jornada en un encuentro multitudinario alrededor de la memoria de La Cacica, en una programación que continuará durante septiembre.
La Casona podrá ser visitada los jueves a las 4:00 de la tarde hasta el primero de octubre. El 25 de septiembre habrá conciertos en homenaje a Consuelo Araújo Noguera y el 29 se cumplirán otras actividades, entre ellas un encuentro con la Universidad del Área Andina y el homenaje de los piloneros frente al monumento de la Pilonera Mayor. La programación se desarrolla mientras Valledupar también comienza a prepararse para la edición número 60 del Festival de la Leyenda Vallenata, prevista del 28 de abril al 1 de mayo de 2027.
