Kiko Gómez fue trasladado a cárcel de máxima seguridad tras hallazgo de celular en su celda
Juan Francisco Gómez Cerchar, conocido como ‘Kiko Gómez’, fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad de Picaleña, en Ibagué, en medio de las medidas adoptadas por el Gobierno de Abelardo de la Espriella luego de las alertas de seguridad planteadas desde la Corte Suprema de Justicia.
El exgobernador de La Guajira, quien cumple una condena de 55 años de prisión por homicidio y concierto para delinquir, permanecía recluido en La Dorada, Caldas, donde el Inpec realizó una inspección por instrucción presidencial y encontró al menos un teléfono celular en su antigua celda, según la información conocida sobre el procedimiento.
El traslado ocurre además después de que el presidente De La Espriella se reuniera con magistrados de la Corte Suprema, quienes le manifestaron su preocupación por su seguridad y la de sus familias tras una serie de hechos que encendieron las alarmas alrededor de la Sala Penal.
Entre ellos está el hallazgo de un impacto de bala en la oficina de Pedro Luis Bonilla, procurador delegado ante la Corte Suprema, funcionario que tiene a su cargo procesos de la Sala Penal y que además intervino en actuaciones relacionadas con el caso de Gómez Cerchar, cuya absolución por homicidio agravado fue posteriormente revocada.
La preocupación también fue expuesta por el magistrado José Joaquín Urbano Martínez, quien alertó al presidente de la Sala Penal sobre informaciones que circulaban en plataformas digitales acerca de supuestas amenazas contra personas vinculadas al proceso de Kiko Gómez. En su comunicación, además, hizo referencia al hallazgo de una bala en la oficina de Bonilla y a otros daños que, según relató, habrían sido encontrados posteriormente en ese despacho.
Frente a este escenario, De La Espriella había advertido públicamente que cualquier persona que estuviera detrás de las amenazas sería identificada y llevada ante la justicia, mencionando expresamente a Kiko Gómez entre las posibilidades que debían ser investigadas, aunque sin afirmar que el exgobernador fuera responsable de los hechos.
“Sea quien sea que esté detrás de estas amenazas —Kiko Gómez o cualquier otro— será identificado, perseguido y llevado ante la justicia”, manifestó el mandatario, al tiempo que anunció el refuerzo de las medidas de protección para los magistrados de la Corte Suprema mediante la Policía Nacional y la UNP.
La defensa de Gómez Cerchar, por su parte, rechazó cualquier vínculo entre el condenado y los hechos ocurridos en la Procuraduría y negó de manera categórica que haya participado, ordenado o tenido conocimiento de lo sucedido, calificando de absoluta la ajenidad de su representado frente a esas situaciones.
Así, el traslado a Picaleña se produce en medio de un escenario de especial preocupación por la seguridad de funcionarios judiciales y mientras las autoridades buscan establecer quién estaría detrás de los hechos que generaron las alertas en la Corte Suprema y la Procuraduría.
