Trump y Delcy Rodríguez se reúnen por primera vez en Nueva York en medio del acercamiento entre EE. UU. y Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvieron este martes su primer encuentro presencial en Nueva York, en una reunión a puerta cerrada que tuvo lugar durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU. La Casa Blanca confirmó la cita, realizada en el hotel Lotte New York Palace durante una recepción ofrecida por Trump a líderes extranjeros.
Al encuentro asistieron también el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el subjefe de gabinete Stephen Miller. La prensa no tuvo acceso a la conversación ni se conoció inicialmente una agenda detallada.
Rodríguez calificó posteriormente la reunión como “histórica” y aseguró que conversaron sobre el fortalecimiento de la relación bilateral y una agenda de cooperación en áreas como energía, minería y seguridad. También agradeció a Trump por el respaldo al proceso de reinserción de Venezuela en espacios multilaterales.
El encuentro ocurre después de varios meses de cambios en la relación entre Washington y Caracas, incluido un acuerdo energético anunciado recientemente entre ambos países. La reunión había sido anticipada por la Casa Blanca como un encuentro informal al margen de la Asamblea General de la ONU.
La cita también tiene un antecedente diplomático particular: según EFE, es el primer encuentro presencial entre un mandatario estadounidense y un gobernante venezolano desde la breve conversación que mantuvieron Barack Obama y Nicolás Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015 en Panamá.
El acercamiento entre ambos gobiernos se produce mientras Estados Unidos mantiene una participación directa en la situación política venezolana y la administración de Rodríguez busca restablecer relaciones y ampliar su presencia en escenarios internacionales. La reunión en Nueva York marca así un nuevo capítulo en los contactos entre Washington y Caracas, aunque los detalles concretos de lo acordado permanecen limitados debido al carácter privado del encuentro.
