Cesar busca pasar de productor de materias primas a referente de transformación agroindustrial
El Cesar comenzó a definir una ruta de trabajo para fortalecer su producción agropecuaria y avanzar hacia procesos de transformación que permitan generar mayor valor a lo que se cultiva y produce en el departamento. La discusión se dio durante una mesa de trabajo realizada en la Gobernación del Cesar, con participación del Ministerio de Agricultura, la Agencia de Desarrollo Rural, la UPRA y alcaldes del norte del departamento.
Uno de los principales acuerdos fue orientar la planificación de 2027 hacia proyectos que respondan a las características de cada municipio, en lugar de impulsar iniciativas aisladas. Café, cacao, ganadería de leche y carne, cítricos, coco y marañón quedaron entre las líneas identificadas, junto con obras y herramientas para garantizar agua, tecnificar los cultivos y mejorar la comercialización.
El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, planteó que el propósito no es únicamente aumentar la producción, sino lograr que una mayor parte del proceso se desarrolle en el propio territorio. “No queremos producir o sembrar por sembrar, vamos a hacer todo esto con valor agregado, pero ese valor agregado se hace aquí mismo”, afirmó durante la reunión.
Dentro de esa apuesta aparecen proyectos de café especial y de origen en municipios de la Serranía del Perijá, el fortalecimiento de los cultivos de cítricos, la ganadería regenerativa y la incorporación de productos como el coco y el marañón, con una mirada puesta también en los mercados nacionales e internacionales.
La disponibilidad de agua fue otro de los asuntos centrales planteados por los municipios. El secretario de Agricultura del Cesar, José Zequeda, explicó que se buscará aprovechar instrumentos de financiación como el Incentivo a la Capitalización Rural, mecanismos de crédito y fondos de fomento, además de recursos de la ADR destinados a adecuación de tierras.
En esa línea se contemplan sistemas de riego, pozos profundos, semillas certificadas e invernaderos, mientras que también se planteó la necesidad de preparar a los productores frente a fenómenos climáticos como El Niño, especialmente en zonas donde la falta de agua afecta tanto a los cultivos como a la ganadería.
Las necesidades cambian de acuerdo con cada territorio. Pueblo Bello llevó a la mesa la importancia del café, principal renglón de su economía, mientras La Paz puso sobre la discusión sus más de 4.600 hectáreas cafeteras y más de 1.600 productores, además de las dificultades que enfrentan los ganaderos durante los periodos de verano.
Desde Agustín Codazzi se planteó fortalecer las cadenas de café, cacao, leche, ganadería y palma, incluso con la propuesta de crear un corredor cafetero y cacaotero que conecte municipios como Pueblo Bello, Manaure, San Diego, La Paz y Codazzi y facilite la comercialización de sus productos.
El siguiente paso será organizar nuevos encuentros por regiones, agrupando municipios con vocaciones y necesidades similares para estructurar proyectos que puedan ser presentados y gestionados ante las entidades del Gobierno Nacional.
