Más de 500 personas reciben almuerzos de lunes a sábado con el programa ‘Hambre Cero’ en Atánquez

Más de 500 personas reciben almuerzos de lunes a sábado con el programa ‘Hambre Cero’ en Atánquez

Más de 500 habitantes del corregimiento de Atánquez, en jurisdicción de Valledupar, hacen parte de ‘Hambre Cero’, una estrategia que además de garantizar una comida de lunes a sábado a niños, adultos mayores y personas en condición de vulnerabilidad, ha comenzado a extender su atención hacia otras comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta.

La iniciativa nació de un convenio entre el entonces Ministerio de la Igualdad y el Resguardo Kankuamo, y su implementación en el territorio quedó bajo la responsabilidad del Cabildo Menor de Atánquez, encabezado por Sebastián Martínez. El proceso comenzó con la caracterización de las familias y posteriormente permitió ampliar el número de beneficiarios, de acuerdo con las necesidades identificadas en las comunidades.

Además de Atánquez, el programa funciona en La Mina, Chemesquemena y Guatapurí, donde los alimentos son preparados y entregados directamente en los territorios. Para los líderes locales, uno de los principales resultados ha sido la posibilidad de atender a diferentes grupos de edad sin que las familias tengan que desplazarse fuera de sus comunidades para acceder al servicio.

Wilber de Jesús Pacheco Rodríguez, integrante de la autoridad local de Atánquez y beneficiario de la estrategia, destacó el alcance que ha tenido la iniciativa entre los habitantes. “Es una gran satisfacción tener este programa en nuestra comunidad porque ha traído de verdad mucho beneficio a nuestra gente. Cosa que no se había visto antes”, manifestó.

La alimentación también se ha convertido en un espacio de encuentro para las familias, pues las jornadas reúnen a habitantes de distintos sectores y permiten fortalecer la integración comunitaria. Magolia Pacheco, otra de las beneficiarias, valoró el acompañamiento recibido y agradeció la gestión realizada por las autoridades indígenas para llevar el programa hasta el corregimiento.

El coordinador local de Atánquez, Heriberto Antonio Ariza, explicó que la estrategia surgió luego de identificar familias que tenían dificultades para garantizar diariamente una alimentación adecuada. A esto se suma un componente laboral, ya que la preparación, organización y distribución de los almuerzos ha generado oportunidades de trabajo para personas de las mismas comunidades.

La actual etapa de ‘Hambre Cero’ está prevista hasta diciembre, por lo que el Cabildo Menor de Atánquez adelanta gestiones para buscar su continuidad. La intención de los líderes es mantener una atención que, según los beneficiarios, no solo representa el acceso a una comida durante seis días de la semana, sino también un mecanismo de apoyo para las familias y de articulación dentro de las comunidades indígenas.