De La Espriella endurece su discurso contra grupos armados durante visita a Valledupar
Desde Valledupar, el presidente Abelardo De La Espriella volvió a marcar la posición de su Gobierno frente a las organizaciones armadas ilegales y aseguró que no habrá negociaciones ni reconocimiento político para estructuras que recurran al terrorismo, el secuestro, la extorsión o el narcotráfico bajo argumentos ideológicos.
La declaración se produjo durante la presentación oficial de la Fuerza de Tarea Conjunta Urano en el Cesar, unidad que tendrá entre sus objetivos afectar las finanzas y las redes de abastecimiento relacionadas con el robo de hidrocarburos en esta zona del país. “Con el terrorismo no hay contemplaciones, ni hay negociaciones, ni hay diálogo”, afirmó el mandatario.
De La Espriella sostuvo que la respuesta del Estado deberá mantenerse dentro del marco de la Constitución y la ley, pero con una acción directa de la Fuerza Pública. “Al narcoterrorismo hay que combatirlo con la fuerza legítima de las leyes y las armas de la República de Colombia”, manifestó, al tiempo que advirtió que esa confrontación también se dará en el escenario político.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue su rechazo a que organizaciones armadas puedan ser consideradas actores políticos por presentar una justificación ideológica para sus acciones. El presidente puso como ejemplo los delitos de secuestro y extorsión para señalar que, desde su perspectiva, la motivación alegada por quienes los cometen no modifica la naturaleza de esas conductas.
El mandatario llevó ese planteamiento al impacto que tienen las acciones de los grupos armados sobre las comunidades. Dijo que un campesino víctima de extorsión necesita protección estatal y no explicaciones sobre las razones ideológicas que pueda invocar la organización que lo amenaza, una situación que también extendió a comerciantes, familias y menores de edad que viven en territorios afectados por la violencia.
“La seguridad es todo, porque sin seguridad no hay nada”, sostuvo De La Espriella, quien relacionó su política de seguridad con la recuperación del control territorial en las regiones afectadas por los grupos armados. También rechazó que las operaciones contra estas estructuras sean calificadas como inhumanas y afirmó que, para su Gobierno, permitir que una organización terrorista controle comunidades constituiría una situación más grave.
Al cierre de su intervención, el presidente aseguró que asumirá la responsabilidad política por las decisiones que tome como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y afirmó que respaldará a los soldados y policías que enfrenten procesos derivados del cumplimiento de sus funciones. “No voy a utilizar a los soldados y policías de la patria como piezas de una estrategia política y después dejarlos solos cuando lleguen las dificultades”, dijo.
