El secuestro de Jose Campo, Simón Salas y Escalona
Por Aquilino Cotes Zuleta
Hace unos días estuve leyendo apuntes sueltos, del computador, que quedan del diario quehacer de mi condición de docente en la Universidad Popular del Cesar y mi sagrado ejercicio como periodista.
De esas reliquias encontré unas fotografías que tomé con mi cámara Pentax K-1000 al Rey Vallenato Nafer Durán el 19 de enero de 1996 en su tierra natal El Paso, cuando el genial acordeonero cargaba una colchoneta sobre su cabeza. Son unas fotos pintorescas.
También hallé unos escritos y grabaciones de una entrevista que le hice al legendario compositor Simón Salas Núñez el 9 de noviembre del 2014, en una finca de su hijo en Chimichagua. Con Simón completé el ciclo de datos para mi nueva novela “La Vieja Sara, parrandas en El Plan”. Simón falleció el 16 de diciembre de 2018 a sus 97 años.
Llamó mi atención la coincidencia de Simón Salas y su ex cuñado José Campo Ramírez quien fue secuestrado el pasado 25 de septiembre en Manaure, Cesar.
Él y su padre José Campo Urdiales hacen parte de la historia de la música vallenata por los versos costumbristas de Simón Salas a su enamorada Celina Campo Ramírez hoy de 84 años. También porque fue el creador del Paseo vallenato “El Jerre Jerre” que luego inmortalizó Rafael Escalona.
Simón convivió pocos días con Celina, hermana de José Campo quien reside en Manaure junto a su hermana Mireya de 90 años.
Mientras permanece secuestrado José Campo, sus amigos y familiares piden a sus captores dejarlo pronto en libertad y suministrarle los medicamentos que debe tomar a diario, porque su salud se puede complicar.
Simón Salas me contó la historia del Jerre Jerre y Celina, “Ese paseo del Jerre Jerre es mío, pero Escalona lo sacó como de él”, dijo.
La historia de Simón: “Iba de la finca la Florida, donde trabajaba. Estaba enamorado de Celina Campo en Manaure. A mí me gustaba trabajar y salía a rebuscarme en las fincas, me iba para donde Arturo el dueño de la Florida y de ahí quedaba cerquita Manaure, como a una legua”, me contó Simón.
Agregó que casi todos los días salía para Manaure y llegaba a las 10 de la noche. “Yo me iba a píe, no tenía animales en esa época. Allá en la Florida había animales y me brindaban, pero a mí nunca me gustó tener cosas ajenas porque en lo ajeno cabe la desgracia”.
Narró que un día, iba en camino, en una noche semioscura, estaba serenando, vio un animalito en el suelo, frente a él. “Me quedé viendo el animal y hasta corrí unos metros, creí que era un armadillo que tiene un rabo conchú y ese tenía era un rabo raro”, lo cogí por el rabo y lo batí y lo tiré lejos. Después que llegué a Manaure pregunté y me dijeron que era un animalito que le decían Jerre Jerre, yo no lo conocía y de ahí saqué el paseo que después supe que Escalona lo grabó”.
Uno de los versos dice:
Salí pa’ Manaure a hacer una diligencia
y vi un animalito con figura amenazante,
era un armadillo, era un armadillo,
que para meterme miedo frequeteaba adelante.
A los pocos meses Simón Salas se “llevó” a Celina Campo, una muchacha muy simpática de Manaure. Pero el papá José Campo se la quitó a los cuatro días y le advirtió que si no se casaba con ella no permitiría que fuera su mujer. Entonces, Simón, le hizo una canción vallenata:
Yo a Celina le agradezco
y a mi suegro José Campo,
con el ico en el pescuezo
diciendo que no me caso
De mi casa te saliste
pa’ que me hicieran casar
tu quisiste hacerme un mal
pero un bien fue que me hiciste
En el barrio La Guajira
ya no gustan de Simón
y fue por una mala acción
que yo tuve con Celina
Díganle a Celina Campo
que yo siempre soy el mismo
después que me quiso tanto
ahora me trata de indio
Hasta la próxima semana. Tíochiro@hotmail com
