Un marcado aumento de casos de dengue en el departamento del Cesar, pone en zona de alarma a este territorio, principalmente en los municipios de Pelaya, El Paso, Bosconia y Becerril, donde se registra un brote según el boletín de la semana epidemiológica 51 del Sivigila.

El comportamiento acelerado en los casos, se detecta desde la semana 31, lo que ha puesto en alerta a las autoridades de salud que insisten en la conciencia ciudadana para evitar la propagación de los casos de dengue, principalmente por la situación de alarma que se vive en zonas del Caribe como Cartagena.

A la semana epidemiológica 51 se han reportado 2.306 casos de dengue; el 29,4% (679) son dengue sin signos de alarma, 67,9% que son 1.566 casos, dengue con signos de alarma y el 2,6% (61) dengue grave. En comparación al mismo periodo del año pasado se evidencia un aumento de 1,4% con la confirmación de 2.274 casos.

Esta situación mantiene en estado de alarma al 16% de los municipios del Cesar. En Pelaya se confirmaron 133 casos, en Becerril 151, Bosconia 78 y El Paso 32.

Según el informe de Sivigila, 24 municipios han notificado dengue, cuyos casos son procedentes de Aguachica (30,4%), seguido por Valledupar (14,1%), Becerril (6,9%) y La Jagua de Ibirico (6,5%). Respecto a los casos de dengue grave (61), proceden de Aguachica (39), San Martín (6), Bosconia (4), La Jagua de Ibirico (3), Gamarra (2), y con 1 caso Becerril, El Copey, Pailitas, Pelaya, Río de Oro, San Alberto y Valledupar.

En lo que respecta al índice de mortalidad, se confirmaron cinco muertes por dengue en el 2021. Un caso en la semana 6, paciente masculino de 70 años, procedente de San Martín, un caso en la semana 7, masculino de 7 años de edad, procedente de Aguachica, una femenina de 5 años de Aguachica, notificada en la semana 9. Además de una femenina de 63 años, procedente de Valledupar y notificada en la semana 26; y un niño de 6 meses, procedente de La Jagua de Ibirico y notificado en la semana 36. Al mismo periodo del año 2020 se reportaron tres casos.

Everaldo Gómez, coordinador de Enfermedades Transmitidas por Vectores y Zoonosis de la Secretaría de Salud Departamental, manifestó que este es el último reporte emitido por Sivigila, y por ello se está trabajando en estrategias que permitan atender las necesidades de cada población. En muchos barrios las personas se ven en la necesidad de acumular el agua, y es allí donde nace el problema, por la manera como la mantienen almacenada.

El funcionario advirtió que el 80% de las acciones preventivas corresponden a la comunidad, porque es un vector interdomiciliario que crece y se reproduce dentro de los hogares.

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