El alcalde no atiendea Valledupar
Por Aquilino Cotes Zuleta
El alcalde Ernesto Orozco pareciera que no sale de su oficina helada en donde hay un soberbio y full aire acondicionado que dicen que dura encendido hasta 20 horas, que funciona con energía eléctrica que pagan los contribuyentes vallenatos.
Un funcionario me dijo que la orden es tener el aire encendido, aunque se congelen los que están en el interior de la oficina.
Mientras que el alcalde tiene todos los privilegios del mundo, amparado por la Constitución Nacional, muchos estudiantes, docentes, obreros y ciudadanos en general se mueren del calor infernal que tenemos en Valledupar. Un ejemplo es la escuela del CDV.
Pero lo anterior no es el problema, es solo el principio del problema. Con razón, digo ahora, el alcalde no conoce al Valledupar que administra o nadie le ha dicho que lo está haciendo mal.
“Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”, dice el refrán callejero. El señor Ernesto Orozco ganó la Alcaldía -según la Registraduría-, vociferando que él si iba “a arreglar esto”. Y se refería no a enderezar una varilla de aluminio, no. Creíamos que iba a recomponer la base y el tejido social.
Que iba a trabajar por reducir -siquiera- el desempleo, que iba a derrotar a los corruptos, criminales, delincuentes y atracadores. Que una vez que se posesionara Valledupar iba a ser otra, pero pareciera que se le olvidó lo que consignó en su proyecto de gobierno, hasta el punto que se ha planteado una revocatoria contra el alcalde de Valledupar, pero que está suspendida por “impases” jurídicos.
El problema está en que el alcalde no quiere a la ciudad ni ve a Valledupar como su perorata para después que termine de desarreglar esto, para convertirse en candidato a la Cámara de Representantes como su “amiguis” Mello Castro.
Ernesto ha disfrazado su administración y la ciudad se cae a pedazos. Ejemplo: vaya y mire la nueva galería frente a la bomba de gasolina de Aroca, se está deteriorando y no ha sido capaz de inaugurarla. ¿Para qué citar aquí la “Casa en el aire” o la glorieta Pedazo de Acordeón?
¿Por qué el señor Ernesto no recupera la antigua sede (edificio) de la secretaria de Educación que se está “desarreglando” (cayendo) en la carrera 12 entre calles 18 y 19?, en cambio, paga una millonaria suma, por arriendo, en un local en la carrera 9 entre calles 16B y calle 17?
¿Cuándo es que va a salir de su fría oficina? Pero, que no sea para un coctel. Lo invito para que vaya al mercado público, al mismo al que su administración le “invierte” una millonada de manera esporádica con 30 y 40 supernumerarios del espacio público para soluciona por dos o tres días el espacio público que es un desastre en ese sector.
Me duele decir que el mercado público de Valledupar es una inmundicia, un desorden que el alcalde no ha podido o no ha querido “arreglar”. Ejemplo: en la esquina del mal llamado mercado, en la carrera 12 hay una zanja que tiene años de estar ahí. Pintan las señales de tránsito y lo esquivan y el secretario de obras y el alcalde, ni idea.
Los ciudadanos no pueden transitar libremente por las aceras del mercado porque están inundadas de ventas. Pero no solo sufren los espacios públicos, también hay charcos contaminados y calles llenas de basuras, escombros e inmundicias.
¿Por qué el alcalde no recibe la nueva galería y despeja el mercado? La ciudadanía pide que ponga en marcha políticas públicas para la ciudad, que recupere el espacio público y que haga lo posible por solventar la inseguridad rampante. Hasta la próxima semana. tiochiro@hotmil.com.
