Investigan si atentado contra trabajadora de SuperGiros en Valledupar fue una venganza por intento de robo
Las autoridades avanzan en la investigación del atentado sicarial que dejó gravemente herida a Claudia Cabarique, de 29 años, y manejan como principal hipótesis que el ataque estaría relacionado con un presunto acto de retaliación por la muerte de un señalado delincuente durante un intento de hurto ocurrido el pasado 25 de junio en un punto de SuperGiros del barrio Don Alberto, en Valledupar.
De acuerdo con la investigación, un hombre ingresó al establecimiento donde se encontraba la víctima y le disparó en repetidas ocasiones antes de escapar. Cabarique sufrió heridas en la región axilar izquierda, el pectoral y el brazo izquierdo, por lo que fue trasladada a una clínica de la ciudad, donde permanece bajo observación en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Las primeras indagaciones permitieron establecer que la mujer también laboraba en el punto de SuperGiros donde, hace un mes, se registró un intento de hurto que terminó con la muerte de Einer David Ramírez Torregrosa, señalado por las autoridades de participar en el asalto y quien fue abatido por un vigilante durante la reacción al robo.
Con base en ese antecedente, los investigadores consideran que el atentado podría corresponder a una presunta venganza. El principal sospechoso fue identificado como Deimer José Acosta Torregosa, hermano del fallecido Ramírez Torregrosa.
Tras el ataque, varios habitantes del sector persiguieron al presunto agresor, lograron reducirlo y lo golpearon antes de que uniformados de la Policía Nacional intervinieran para rescatarlo y efectuar su captura.
Las autoridades informaron que Acosta Torregosa registra antecedentes judiciales por los delitos de porte ilegal de armas de fuego, hurto y contrabando. Debido a las lesiones sufridas durante la agresión de la comunidad, permanece bajo custodia policial en un centro asistencial mientras recibe atención médica.
Entretanto, la Policía Judicial y la Fiscalía General de la Nación continúan recopilando pruebas, testimonios y demás elementos materiales para establecer el móvil del atentado y determinar la responsabilidad del capturado dentro del proceso penal.
