Nueva Plaza de Vendedores Estacionarios de Valledupar entra en la recta final para su entrega

Nueva Plaza de Vendedores Estacionarios de Valledupar entra en la recta final para su entrega

La nueva Plaza de Vendedores Estacionarios de Valledupar avanza hacia su puesta en funcionamiento con 364 locales comerciales, zona de parqueo y espacios diseñados para mejorar las condiciones de comerciantes y usuarios, en una infraestructura ubicada en la carrera 7A con calle 20B, en el barrio La Granja, donde funcionaban las antiguas bodegas de Idema.

La Administración Municipal viene adelantando mesas de trabajo con los futuros beneficiarios para definir los detalles de la transición y socializar el instrumento jurídico mediante el cual serán entregados los locales, además de los compromisos que asumirán los comerciantes y el acompañamiento que tendrá el proceso por parte del gobierno local.

Uno de los temas que ya fue puesto sobre la mesa es el manejo de los servicios públicos, que funcionará bajo una modalidad prepago con el propósito de facilitar el control del consumo y promover un uso responsable dentro de los espacios administrados por la comunidad.

Durante el encuentro también se explicó el periodo de gracia que tendrán los vendedores una vez se produzca su llegada a la nueva plaza, asunto que fue socializado con el acompañamiento de la Contraloría Municipal y otros organismos de control.

El secretario General, Eudes Orozco Ortiz, aseguró que la Administración acompañará a los comerciantes durante el traslado, teniendo en cuenta las inquietudes que puedan surgir con el cambio de ubicación desde la carrera Séptima hasta la nueva infraestructura.

“Sabemos que todo cambio genera inquietudes, por eso desde la Administración Municipal acompañaremos a los vendedores durante este proceso, brindándoles las herramientas necesarias para que la transición se realice de acuerdo a sus necesidades”, manifestó el funcionario.

La nueva plaza tendrá una distribución comercial diversa, con 26 locales destinados a cafeterías, 60 para calzado, 25 para libros, 17 para herramientas y 22 para tecnología, entre otras actividades. Para los vendedores, el proyecto representa además el paso de la informalidad hacia espacios comerciales con condiciones físicas adecuadas y garantías jurídicas para desarrollar sus actividades.