Petro propone a EE. UU. integrar energías fósiles y limpias con foco en La Guajira y el potencial solar de Colombia
Durante un encuentro con senadores de Estados Unidos en Washington, el presidente Gustavo Petro planteó la necesidad de acelerar la transición energética en la región y destacó el potencial de Colombia y el norte de Suramérica para convertirse en un eje de generación de energías limpias, en medio del debate global sobre el uso de combustibles fósiles.
El mandatario reconoció que existe una discusión abierta en el mundo entre mantener el modelo energético basado en petróleo y carbón o avanzar hacia fuentes renovables, y aseguró que, según la evidencia científica, es “imprescindible” un cambio en el modo de producción de energía. No obstante, aclaró que esa transformación no debe hacerse de manera abrupta, sino abriendo caminos paralelos que permitan una transición ordenada.
Petro se refirió al contexto energético de la región y señaló que países como Colombia, Venezuela y Ecuador concentran economías históricamente ligadas a los combustibles fósiles. En ese sentido, afirmó que este modelo muestra “grietas” y que es necesario complementarlo con nuevas alternativas que también ayuden a resolver conflictos y a dinamizar las economías locales.
En materia de gas y petróleo, recordó que existe infraestructura de oleoductos y gasoductos conectados con Venezuela, los cuales —con mantenimiento— podrían permitir la exportación de gas que hoy, según dijo, se quema en antorchas, con efectos negativos para el medio ambiente. A esto sumó que la región ya cuenta con redes de transmisión eléctrica que podrían aprovecharse incorporando generación limpia.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue La Guajira, a la que describió como la zona con mayor radiación solar de Suramérica. Según Petro, el potencial de esa región permitiría generar energía suficiente no solo para Colombia y Venezuela, sino también para exportar a otros mercados, incluido Estados Unidos.
El presidente destacó además que empresas estadounidenses ya participan en proyectos de energías renovables en el país, como granjas solares y eólicas, y mencionó la construcción en Cartagena de lo que calificó como la planta de hidrógeno verde más grande de América Latina.
En su análisis, Petro sostuvo que una integración energética basada en fuentes limpias representaría un escenario “gana-gana” para los países involucrados, al abrir oportunidades económicas inmediatas y reducir tensiones asociadas a modelos extractivos tradicionales. También subrayó que Estados Unidos enfrenta una alta dependencia del carbón y el petróleo, mientras que Suramérica tiene un potencial cercano a los 2.000 gigavatios anuales de energía limpia.
Finalmente, el jefe de Estado aseguró que convertir ese potencial en realidad implicaría inversiones de gran escala, pero abriría la puerta a una transformación profunda de la matriz energética regional. “Es un camino posible desde lo matemático y lo ingenieril, y también una opción para construir un futuro con menos conflictos”, concluyó.
