Por OSCAR MARTÍNEZ ORTIZ 

La voz del pueblo es la voz de Dios, dice el adagio popular. En ese sentido, fueron muchas voces las que ayer, de manera unánime, se pronunciaron mediante el espacio Al Ruedo de Radio Guatapurí, pidiendo que la actual diputada, y ex candidata a la Gobernación del Cesar, Claudia Margarita Zuleta Murgas se desmarque del partido político Centro Democrático, al cual pertenece. 


Es entendible el clamor que representan todas esas voces. Es el sentir de miles de cesarenses que ven en esta mujer una alternativa distinta para el departamento del Cesar. Claudia Margarita Zuleta Murgas, de origen sandiegano, podría llegar a representar a ese pueblo que ya está cansado de los últimos gobiernos que han regido a esta comarca, pero es ese mismo pueblo que reclama de ella total independencia política como requisito sine qua non para que alcance ese nivel de representación y se convierta en su auténtica vocera.    

     
En términos políticos, hoy el Cesar está sumergido en una falta de liderazgo y huérfano de una autentica dirigencia política que realmente defienda sus intereses. Claudia Margarita podría ser el primer paso para iniciar un verdadero proceso de cambio, capaz de llenar ese inmenso vacío que tanto daño le hace a un departamento que demanda acciones concretas para cerrar la brecha de pobreza existente. 


Pero ese proceso de transformación debe iniciarlo de manera interior la propia Claudia Margarita Zuleta, es ella quien debe tomar una decisión, es hora de la autodeterminación que demanda la coyuntura del momento y entender que los grandes cambios requieren de grandes decisiones y mayores riesgos.  


El actual es el mejor momento para que Claudia Margarita se encause por el sendero político que realmente quiere transitar y por el que sus seguidores y simpatizantes esperan que camine. Su declaración pública en contra de las políticas del presidente Iván Duque, la renuncia al Centro Democrático de Sergio Araújo Castro, considerado uno de sus grandes aliados al interior de esa colectividad, además del incidente folclórico-político de su padre, el maestro “Poncho” Zuleta, quien al parecer se desmarca de esa línea política, son suficientes ingredientes para que su guiso le queden bien sazonado y sean muchos los cesarenses que quieran degustarlo con ella. 


Claudia Margarita, es cuestión de honor y dolor de patria, no permita que se diluya ese gran liderazgo que un gran número de cesarenses reconocen en usted y mucho menos que se dilapide el momento histórico que se avecina para el departamento del Cesar. Se aproxima la hora de tomar las banderas cuan Policarpa Salavarrieta y conducir a este pueblo al destino que realmente se merece. 


Entienda Claudia Margarita que “la opinión popular de la gente ordinaria revela la voluntad de Dios y debe obedecerse”, históricamente también está revelado que las masas populares “se imponen por su fuerza irresistible y no hay nada que se pueda oponer a ellas”, todo ello indica que ya no se trata de su propia decisión personal, es la divina providencia que fijó los ojos en usted para que sea instrumento de su propia salvación política y salve así a este maltratado departamento del Cesar.    


Para bien del Cesar, Claudia Margarita Zuleta Murgas usted está llamada a hacer parte de la lista que integran Paulina Mejía de Castro Monsalvo, Consuelo Araújonoguera, Policarpa Salavarrieta, María Cano, Esmeralda Arboleda, Débora Arango, Antonia Santos, entre otras de similar importancia y representatividad política para el país y en este caso para el departamento del Cesar. 

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