Colombia sufrió, aguantó lo que pudo, confió en su plan y luego no encontró respuestas cuando el guion se salió de control. Perdió y perdió bien. La película que soñó acabó en pesadilla.

Brasil logró un triunfo 1-0 que suma solo a su intención de terminar invicto las Eliminatorias, mientras Colombia, que apostó y perdió con la suya, dejó escapar el puesto directo de clasificación a Catar y ahora ha visto hasta a Chile pisarle los talones.

La película de los primeros minutos debía parecerse mucho a lo que tenía Rueda en el carrete: siete hombres de amarillo sobre la puerta de Ospina, juego abierto para Neymar y trabajo para Muñoz; Fred y Rapinha tratando de quemar la espalda de Moreno y Mojica, la pelota siempre en los pies del local. Pero el primer remate franco sería de Barrios, ¡Barrios! apenas por arriba del arco de Allison Becker. Otra vez era Zapata el que daba un susto a los 19, tras un pase de Lerma. Y sí, Brasil tenía la pelota -como se esperaba- pero Ospina mantenía limpio el uniforme en los primeros 20 de juego.

Mojica veía la amarilla que lo sacaba del duelo contra Paraguay por la viveza de Rapinha y entonces se iba haciendo una herradura contra el arco colombiano, con Gabriel Jesus perdonando su primer remate a puerta, a los 24, y Paquetá probando al buen Ospina a los 26. Y entonces, el primer problema en el guion de Rueda: la falta y la aparatosa caída de Neymar frente al área costó la amarilla que nos dejó sin Barrios contra Paraguay.

Después Danilo y la suerte estrellaron la pelota en el palo después de una cabalgata del lateral sobre los 35 y en la respuesta Díaz, al servicio del inmenso Barrios, metió un riflazo que tendría que haber sido un gol de antología… pero salió apenas desviado. Allison, rezando al mismo santo que Ospina…

‘Neymar’ logró su cometido de hacerle sacar amarilla a Cuadrado y estaba, seguro, también previsto en el plan de Rueda. Salvó milagroso Muñoz en un casi-centro divino de Danilo y Marquinhos metió otro susto en el tiro de esquina que bajó la persiana y le bajó el telón al primer acto sin goles. ¡Misión cumplida!

Se fue Fred con amarilla pero llegó Vinicius… de esos problemas que resuelve tan fácil el tal Brasil… y mientras Colombia parecía firme en su libreto: ¡aguante/resistencia de aquí hasta el martes! A eso llegó Cuéllar a los 54 (por Mojica).

Perdonó Neymar a los 57 en un espectacular tiro libre que arañó Ospina y era el momento del portero salvador, otro de esos detalles previstos en el plan de rodaje de Rueda en Sao Paulo. Pero empezó a desviarse el plan cuando llegaron al partido Borja y Roger Martínez por Zapata y Díaz. Perdonó Cunha en un cabezazo pero ya no Paquetá, cuando Neymar tomó el rechazo corto de Tesillo y enfiló hacia su compañero, cuyo remate iba tan fuerte que dobló las manos de Ospina. Gol. Minuto 72. El villano encontró su premio -justo, hay que decirlo- y entonces el final feliz soñado de Rueda se torció.

¿Qué hacer? Tirar al campo todo lo que había: Muriel y James. Sí el 10 de vuelta, un año después de la noche de terror de Quito.

James quiso asociarse, se ganó una dura falta al intentar un taco, pero corrió tras la pelota, como todos, y así era difícil hacer diferencia.

Brasil entendió que un gol también da tres puntos y eligió la seguridad en vez del espectáculo. Se refugió. Y a Vinicius no le compraron la falta que imaginó para un penalti de Ospina que nunca ocurrió. Pero el tiempo se escapó sin que se tejieran las opciones, sin que aterrizara una idea, un balón preciso a los atacantes, que a esa altura eran Martínez y Muriel.

Y así la película acabó con la decepción de la audiencia, los críticos se frotaron las manos para acabar a los protagonistas y a Barranquilla se fueron las decepciones y el esfuerzo desperdiciado después de tanto luchar, tanto aguantar, tanto soñar. Hace 52 años no le hace Colombia un gol a Brasil en su territorio. No fue 2021 el año de la hazaña.

futbolred.com

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