Una tensa situación de orden publico se vive en varias regiones del territorio nacional luego de la extradición de Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’, todo se debe a que la organización criminal el Clan del Golfo diera inició una serie de retaliaciones que a través de un comunicado denominó «paro armado», el cual tendría como objetivo ejecutarse en varios departamento del país. Después de dada a conocer la amenaza por parte de este grupo, la Policía Nacional y el Ministerio de Defensa analizan medidas para frenar la ola de ataques que se han presentado en las carreteras.

Los departamentos en máxima alerta son de Antioquia, Chocó, Sur de Bolívar, Sucre y Córdoba. Aunque la máxima tensión se concentra en el departamento de Antioquia, principalmente en zonas donde ‘Otoniel’ ejercía mayor injerencia y surgió la organización criminal.

En el comunicado, firmado por las «Autodefensas Gaitanistas», como se hacen llamar, el grupo ilegal asegura que el «paro armado» regirá durante cuatro días, en los cuales las personas deberán cerrar locales comerciales. Quienes no «acaten la orden», según el escrito, podrían ser «dados de baja».

En Puerto Valdivia, en la noche de este miércoles, un grupo de hombres armados inmovilizó una tractomula y la dejó cruzada en la carretera Medellín – Costa Caribe. La acción ilegal trancó el corredor durante varias horas, puesto que un grupo de hombres especializados del Ejército tuvo que intervenir para descartar cualquier peligro, mientras que en el departamento de Sucre se registró, hacia las 5:00 de la mañana, una incursión armada de hombres que señalaron pertenecer a las Autoridades Gaitanistas de Colombia, quienes obligaron a un grupo de 43 personas a descender de un bus a la altura de San Onofre, para incinerarlo.

Se trató de un grupo de por lo menos 10 hombres que iban vestidos de negro con sus rostros cubiertos y armas de corto alcance en sus manos, una vez estos incendiaron el vehículo, realizaron grafitis sobre la carretera en los que decían «AGC Presentes». Otros tres vehículos más fueron incinerados en Sucre, exactamente en el municipio de Sincé, en donde dos camiones que eran utilizados para trabajos de construcción fueron blanco de los bandidos, en medio de obras de reparación de la malla vial de la carretera que conduce a Corozal, del mismo modo una motocicleta que era empleada por uno de los trabajadores de la zona también se convirtió en objetivo por parte de el grupo armado, los vehículos fueron ubicados a un lado de la vía para que no se afectara el desplazamiento de otros automotores.

En el Bajo Cauca los negocios deberán permanecer cerrados durante cuatro días y si las personas incumplían la orden se tendrían que atener a las consecuencias por parte de este grupo, habitantes de esta región del país han asegurado que hay temor por las posibles acciones armadas.