Luego de la alerta emitida por el Foro Ambiental del Cesar, sobre la construcción de vivero en área especial de protección del cerro Ecce Homo en Valledupar, la Alcaldía, a través de la Oficina Asesora de Planeación, ordenó el cese de la comercialización de plantas y el cierre inmediato del establecimiento construido de manera ilegal.

“En esta área considerada reserva forestal, se halló remoción de tierra, el uso de postes de concreto como cerramiento, un baño, entre otras anomalías”, manifestó la Administración municipal, luego de tomar acciones en compañía de la Policía Nacional.

De acuerdo a la denuncia formulada por el Foro Ambiental del Cesar, el vivero se construyó sin los permisos ambientales correspondientes, tomando en cuenta que el establecimiento fue habilitado en una reserva forestal que hace parte de la Sierra Nevada de Santa Marta, “específicamente en el piedemonte del cerro Ecce Homo, en un área de aproximadamente 2.000 metros cuadrados desde hace más o menos 20 o 30 días, paralelo a la vía Valledupar- San Juan a la altura de la entrada al corregimiento de Guacoche», denunció la organización ambiental.

La obra llamó la atención de ambientalistas y comunidad en general, ya que estaba visiblemente expuesta y con acondicionamiento para su acceso. El presunto infractor tiene como oficio el comercio de árboles, plantas de jardinería y demás actividades con fines ornamentales propias de un vivero.

Se evidencia aprovechamiento forestal de la vegetación nativa del cerro, remoción de tierra y un cerramiento con postes de concreto», agregan en la denuncia.

Ayer en horas de la mañana, una comisión de la Policía Ambiental se acercó al lugar y al solicitar la documentación al presunto dueño, este manifestó no tener conocimiento que para hacer este tipo de negocios había que sacar permisos ambientales.


Dijo que se hizo una inversión para la adquisición de la mercancía en venta y que solo tenía en el lugar 25 días aproximadamente. De inmediato la comisión policial y autoridades municipales procedieron a la clausura.

Wilson Pérez, ambientalista, manifestó que en varias oportunidades grupos ambientalistas hicieron un acercamiento con la persona responsable e incluso se evidenció que en el lugar había un aprovechamiento forestal de la vegetación nativa del cerro en un área de 2.000 metros cuadrados.

También existe una construcción en concreto, vías de acceso y de salida. “Desde un principio se evidenció que el propietario no tenía ningún tipo de permiso de la Alcaldía de Valledupar, Curaduría y Corpocesar”.

Explicó que obras como estas están prohibidas en el área, que es reserva forestal de ley segunda del año 59, siendo en consecuencia un impacto ambiental negativo para el cerro.

Advirtió a las autoridades, que este no es el único sitio intervenido de manera ilegal, hay muchos lugares con fines comerciales que no cuentan con la permisología necesaria.

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