Las fiestas de Codazzi
Por Aquilino Cotes Zuleta
Por estos días están
culminando los preparativos para desarrollar en Codazzi sus fiestas patronales de la Divina Pastora, el 39 Festival Vallenato en Guitarras y el Encuentro Cultural de la Asociación de Profesionales de Codazzi.
Al frente del Festival Vallenato en Guitarras está el exalcalde Enoc Argote quien recientemente anunció que el certamen, ha mediados del mes de agosto próximo, será en homenaje al literato Rafael Oñate Rivero quien, además, es periodista, investigador y folclorista de la música vallenata, un hijo del pueblo muy querido por todos.
Codazzi es el segundo municipio en importancia del Cesar. En este pueblo se han forjado muchos dirigentes que en el antaño concibieron una población rica en la siembra del algodón, la ganadería y agricultura.
Puedo mencionar a Napoleón Ávila Sehoane (fallecido), un algodonero y ganadero, hijo del pueblo. Con él había hablado de su tierra amada, Codazzi.
Aseguraba que la ganadería en los años 40 y parte de los 50, solo servían para el sostenimiento de la comunidad. Los pequeños hatos fueron quedando rezagados y llegó la siembra del algodón, lo que partió en dos la historia del pueblo.
El furor por el algodón se fue promulgando y el cultivo vislumbraba mejor porvenir para las familias del pueblo. Los terratenientes de la época le vieron mucho futuro al cultivo y empezaron a sembrar algodón.
“Sembrar algodón daba muchos lucros, las ganancias eran buenísimas. Nosotros llegamos a sembrar hasta 400 hectáreas de algodón. La cosecha era una vez al año. Se ganaba uno muchos millones y se los gastaba en carros nuevos, viajes, parrandas, ropa y los hijos de los algodoneros estudiaban en Inglaterra, Estados Unidos, nos íbamos para Europa cada año.
Uno se volvía loco cuando llegaban los millones por las cosechas algodoneras”, contó muy entusiasmado Napoleón Ávila.
“Se llegaron a sembrar hasta 100 mil hectáreas en Codazzi”, afirmó Ávila, cifra que superó todo pronóstico de siembra. Además, se convirtió el algodón en el mejor empleador. Todos los muchachos trabajaban en las desmotadoras.
De tres equipos desmotadores de algodón, se pasó rápidamente a siete equipos que fabricaban entre 90 y 110 pacas de algodón fibra por cada turno de trabajo de 12 horas. Es decir, que en cada turno en 24 horas fabricaban entre 1.400 y 1.550 pacas con un peso que oscilaba entre 220 y 240 kilos cada una.
Muchos recuerdan la época de “las vacas gordas”, cuando el gobierno creó la empresa Instituto de Fomento Agropecuario (IFA) para el desmote del algodón y años después se convirtió en Idema. Luego un grupo de algodoneros de la Costa Atlántica compró las maquinarias y nació Cenalgodón y al mismo tiempo Federalgodón, en cabeza de los dirigentes Hernán Maestre Pavajeau y Antonio Abello Roca.
En el furor de la bonanza algodonera, años 70 y principios del 80, los productores se vieron en la necesidad de crear empresas como Coral, Asocesar y Federación Nacional de Algodoneros, con el fin de tener un gremio sólido. Para la misma época llegaron a Codazzi los hermanos Sarmiento Angulo: Arturo (Ingeniero Agrónomo quien se casó con una dama de Montería) y su hermano, el médico Germán quien ejerció por muchos años la medicina en el pueblo. “Ellos compraron fincas y empezaron a sembrar algodón”, recordó Napoleón.
Pero, la crisis algodonera llegó en los años 80 y se afirma que la mayor causa del problema surgió porque los algodoneros no destruían la soca y la plaga se incrementó.
Hoy los codacenses no olvidan esos tiempos de productividad y otros cuando los paramilitares masacraron a muchos habitantes. Pero hoy están libres y promueven sus festividades como punto de referencia de sus tradiciones culturales y creencias religiosas con su Santa La Divina Pastora. Hasta la próxima semana tiochiro@hotmail.com
